21 ene. 2010

Trastornos de Ansiedad - Un abordaje desde la tangoterapia / Anxiety Disorders - An approach from the tangotherapy

(Read below English translation)


La ansiedad (esa sensación molesta de que algo malo puede ocurrir) como emoción básica y normal nos provee de capacidad de reacción, pero cuando aquella se torna desproporcionada, la reacción se vuelve desadaptada. La anticipación es una característica fundamental ligada a esta emoción llamada ansiedad. En cierta medida, esta anticipación, patrimonio exclusivo de los seres humanos -puesto que nos anticipamos en el pensamiento-, permite protegernos de potenciales peligros o resolver situaciones antes de que estas acontezcan, preparándonos para una acción adecuada. Sin embargo, muchas veces esta anticipación hace que se perciba la situación de una manera distorsionada, exagerando su potencial peligro, si es que lo tiene. Se genera así un monto de ansiedad que toma demasiada envergadura haciéndose disfuncional. Entonces, la ansiedad deja de servirnos para ocuparnos de la situación de manera planificada y eficaz y se convierte en un estado de pre-ocupación persistente en el cuál respondemos con una serie de conductas desorganizadas, desadaptativas cuando no con una parálisis de nuestro accionar. De este modo, nuestro estilo de vida sufre un gran deterioro cualitativo.
Se evidencia así una suerte de paradoja para el ansioso, cuanto más se “da máquina” intentando hallar la adecuada solución al problema, más alejado se encuentra de la efectiva operación para realizarla. Biológicamente este mecanismo encuentra sustento en el trabajo regulado de dos “operarios” de nuestro sistema nervioso autónomo (involuntario), el sistema nervioso simpático (el que mueve a la acción) y el sistema nervioso parasimpático (que promueve la relajación). Estos dos operarios trabajan de manera alternada, generando un equilibrio interno, uno activa y el otro relaja. Cuanto nos “activamos” de manera exagerada rompemos este equilibrio desorganizándonos. Por el contrario, cuanto más relajados estemos nos hallaremos en mejores condiciones de responder de manera adecuada, organizada, adaptativa. En este sentido la famosa frase de Napoleón “Vísteme despacio, que estoy apurado” ilustra claramente de que estamos hablando.
Todo lo nuevo, lo desconocido, se convierte para el ansioso en una situación que hay que “tener bajo control” para disminuir la ansiedad poniendo en juego el mecanismo explicado arriba. Así, quienes se acercan a bailar tango actúan muchas veces de manera ansiosa, tratando de anticiparse al movimiento ulterior, híper-activando la máquina pensante y cargando al cuerpo de tensiones. Sin embargo la danza del tango pronto nos frustra de este proceder ya que nos invita a poner en juego una lógica totalmente opuesta.
El baile de tango tiene 2 características que adquieren fundamental importancia a este respecto: no tiene coreografía preestablecida y se danza en pareja dentro de un abrazo cercano haciendo que los dos integrantes de la pareja se muevan en armonía mediante la sola comunicación corporal, agudizando de esta manera la sensopercepción y aflojando poco a poco los tientos de la rumiación cognitiva.
Se “juega” así una creación constante entre los miembros de la pareja donde lo único preestablecido es la posición de abrazo y el recorrido direccional en la pista de baile careciendo así de toda forma potencial. Por ello la dinámica del tango nos insta continuamente a afrontar la ansiedad que el no saber produce, y a abandonarnos a las sensaciones corporales, a la guía y al cuidado de un compañero, a aquello que la música, el partener y el encuentro sugieren a cada instante. Al movernos por la intención corporal, antes que por una coreografía pautada de antemano debemos abandonar todo control conciente para que el movimiento fluya. Mediante el aprendizaje del tango aprenderemos paralelamente a relajarnos para poder estar más atentos a la escucha del propio movimiento y del movimiento del otro. Así, bailando con continuidad estaremos fortaleciendo un circuito corporal, neuronal tendiente al reestablecimiento del equilibrio acción-relajación con una serie de condimentos agregados que aportan importantes dosis “anti-ansiógenas”. Para mencionar algunas: el baile de tango, como cualquier actividad aeróbica libera de tensiones, liberando las afamadas endorfinas, sedantes endógenos; favorece la desinhibición mejorando la comunicación y la interrelación personal; se desarrolla en el marco de un medio social grato facilitando la adhesión a un grupo de pertenencia; etc.
Los puntos mencionados, entre otros, se trasuntan en un mejoramiento anímico, elevando la autoestima y con esta el reconocimiento y potenciación de los recursos internos que harán, en una dirección inversamente proporcional, que se minimice la magnitud de las situaciones temidas.
Así, en la medida en que aprendemos a bailar de una manera orgánica, vamos descubriendo naturalmente la manera adecuada de movernos, el sistema nervioso va depurando y decantando la información, seleccionando lo que sirve, aquellos movimientos que favorecen la calidad y eficiencia del movimiento. De este modo vamos despojándonos de nuestros modos habituales de proceder para enriquecernos con nuevas alternativas a través del trabajo corporal con lógicas naturales, aunque no habituales, pero sobre todo, más saludables.

Por Daniela Galizia

English

Anxiety Disorders - An approach from the tangotherapy

Anxiety (that nagging feeling that something bad can happen) as a basic and normal emotion provides us with capacity to react, but when that becomes disproportionate, the reaction becomes maladaptive. Anticipation is a key feature related to this emotion called anxiety. To some extent this advance, exclusive to humans, since we anticipate in thought, can protect against potential hazards or resolve situations before they happen, preparing for appropriate action. However, many times this anticipation makes the situation be perceived in a distorted, exaggerated its potential danger, if they have it. This generates an amount of anxiety that takes too scale becoming dysfunctional. So let anxiety help us to deal with the situation in a planned and effective and becomes a state of persistent pre-occupation which responds with a series of disorganized behaviors, maladaptive if not to a paralysis of our actions. In this way, our way of life undergoes a major qualitative deterioration.
It is evident to a kind of paradox for the anxious, the more you "da machine" trying to find the proper solution to the problem is far from the actual operation to perform. Biologically, this mechanism finds support in the regular work of two "workers" of our autonomic nervous system (involuntary), the sympathetic nervous system (which moves to action) and the parasympathetic nervous system (which promotes relaxation.) These two operators work on an alternating basis, generating an internal equilibrium, one active and the other relaxes. As we "activate" an exaggerated break this balance disrupted. On the contrary, the more relaxed we found ourselves in a better position to respond appropriately, organized, adaptive. In this sense, Napoleon's famous phrase, "Dress me slowly, I'm in a hurry" clearly illustrates what we are talking about.
Everything new, the unknown, becomes for the anxious in a situation that we must "take control" to reduce anxiety setting in motion the mechanism explained above. Thus, those who come to dance tango often act so anxious, trying to anticipate the subsequent movement, hyper-activating the thinking machine and loading the body of tension. But soon the tango dance of this approach frustrates us because it invites us to bring into play the exact opposite logic.
The dance of tango has 2 features that take on critical importance in this respect: it has no preset choreography and dance as a couple in a close embrace by the two members of the couple to move in harmony through body language alone, exacerbating this way of sensory perception and gradually loosen the strips of cognitive rumination.
It "plays" and a constant creation between the partners where the only thing is the position preset hug and directional route the dance floor all forms lacking the potential. Thus the dynamics of tango continually urges us to confront the anxiety that not knowing occurs, and leave us to bodily sensations, to the guidance and care of a partner, to what music, and finding suggests partener each moment. Intention to move the body, rather than by a dance scheduled in advance we must abandon all conscious control so that the movement flow. By learning to relax parallel learn tango in order to be more attentive to the movement itself and the movement of another. Thus, we strengthen continuity dancing body circuit, aimed at re-establishing neuronal action-relaxation balance with a series of seasonings that bring significant added dose 'anti-ansiogenic. " To mention some: the dance of tango, as any aerobic activity releases tension, releasing endorphins, famous sedatives endogenous, disinhibition promotes better communication and interpersonal relations, is developed in the context of a pleasant social environment facilitating accession to group membership, etc..
The points mentioned, among others, are mirrored in an improvement in mood, raising self-esteem and the recognition and strengthening of internal resources will, in an inverse direction, to minimize the magnitude of the feared situations.
So, as we learn to dance in an organic way, naturally we discover the proper way to move, the nervous system is debugged and decanting the information, selecting what is useful, those movements that improve the quality and efficiency of movement. In this way we shedding our habitual ways of proceeding to enrich us with new alternatives through the body work with natural logic, though not common, but above all healthier.


By Daniela Galizia

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