21 ene. 2010

TANGO Y EROTISMO / TANGO AND EROTICISM

(Read below English translation)




Disertación presentada en el II Congreso Internacional de Tango Terapia, Mendoza, Argentina 29/30/31 de Octubre de 2009



El propósito de esta propuesta es dar a conocer los beneficios del tango danza como un elemento solidario de la terapéutica de pareja en relación a todos aquellos elementos que viabilizan un vínculo erótico saludable. Partimos del conocimiento de que el déficit comunicacional está altamente relacionado con la insatisfacción en la pareja y por ende, favorecer una buena comunicación es correlativo de favorecer un buen vínculo erótico.
La comunicación es un proceso por medio del cual se transfiere información de un emisor a un receptor con el objetivo de operar un cambio en la conducta de este último. Ahora bien, el mensaje puede ser expresado por medio de un código verbal o no verbal. Desde esta perspectiva, debemos considerar dos datos de suma importancia: 1º) aproximadamente un 10% a un 15 % de la comunicación ocurre de manera conciente en ambos interlocutores, existe parte no conciente tanto en lo verbal (mensajes ulteriores, subliminales) como en lo no verbal; 2º) investigaciones realizadas por Albert Mehrabain y Ray Birdwhistell, pioneros en el estudio de la comunicación no verbal, demuestran que del impacto total del mensaje, el componente verbal es inferior al 35% y que cerca del 65% de la comunicación es no verbal.
De modo que el lenguaje del cuerpo adquiere una máxima relevancia en esta función tan importante para las relaciones humanas como es la comunicación. Y en este sentido… ¿Qué es el tango danza sino un maravilloso lenguaje corporal?
También en el lenguaje del erotismo, los elementos intervinientes abarcan todos los sentidos: vista, tacto, olfato, gusto, oído.
Desde los comienzos de la vida de un ser humano, los estímulos genitales van a producir sensaciones de placer acompañadas de sensaciones fisiológicas de un carácter particular. Estas proto sensaciones van a generar además un bagaje de conceptos, ideas y valoraciones asociadas que llamamos erotismo. En un principio las acciones fisiológicas son sencillas pero con el devenir del desarrollo, proceso de socialización mediante, se van complejizando dando como resultado entre otras cosas, la simbología erótica. Un proceso por el cual ciertos estímulos o circunstancias distintos de los propiamente genitales comienzan a adquirir un carácter erótico.
El tango es una danza mundialmente reconocida por su sensualidad, por su erotismo a flor de piel, tanto que habitualmente se lo compara con el acto sexual amoroso, desde esta perspectiva podemos incluirlo como una de las expresiones de la simbología erótica. De allí se desprende una hipótesis de trabajo: al enriquecer los canales del erotismo a través del tango, estaremos contribuyendo a desarrollar la simbología erótica, propiciando la creatividad erótica y aumentando la sensibilidad hacia diferentes estímulos.
Como mencionamos anteriormente, todos los sentidos intervienen en este desarrollo evolutivo, pero pronto la cultura comienza a decir NO, eso no se toca, eso no se mira, de eso no se habla, etc. De este modo se establece la conciencia del cuerpo entre el adulto y el niño, marcando además un modo de vivir su corporalidad. Hay partes del cuerpo con las que se pierde el contacto debido a estos mensajes prejuiciosos, explícitamente verbales como no verbales; debido a ciertas experiencias traumáticas o simplemente por falta de estimulación.
Entonces, se presenta el desafío como terapeutas, o en este caso como tango terapeutas de recuperar el contacto, el placer con y a través del encuentro con la mirada, del estremecimiento cutáneo, del abrazo que contacta con un aroma y sensibiliza al tacto, sensaciones todas que seguramente hemos tenido cuando niños y quizá también al iniciar una relación amorosa pero que solemos perder con harta frecuencia.
A través de nuestros sentidos podemos comunicar todo lo que sentimos, pensamos, deseamos, el cuerpo se convierte a cada instante en un libro donde leer nuestras emociones. Esta capacidad del lenguaje corporal llevada al ámbito erótico nos permite enriquecer nuestra sexualidad, desarrollando nuestros sentidos para el placer sensual y para comunicarnos eróticamente con nuestra pareja. Pero por las vicisitudes culturales, nuestro cuerpo no esta habituado a este tipo de comunicación, mejor aún, lo a desaprendido y tendrá que reeducarse en la percepción de las sensaciones eróticas.
Y decimos re-educar, re-aprender puesto que la habilidad de leer las actitudes y los pensamientos de los demás a partir de su comportamiento fue el sistema de comunicación original utilizado por el ser humano antes de que el lenguaje hablado evolucionara. Sabemos que el habla se incorpora a nuestro repertorio de comunicación sólo en forma reciente, evolutivamente hablando. Antes el lenguaje del cuerpo y los sonidos guturales eran los medios principales para la transmisión de emociones y sentimientos y actualmente –como señalan Allan y Bárbara Pease en su libro “El lenguaje del cuerpo”-, lo siguen siendo, sólo que al concentrar nuestra atención principalmente en el lenguaje hablado perdemos de vista la importancia que el lenguaje del cuerpo ejerce en nuestras vidas, y con ellos limitamos la posibilidad de explotar este lenguaje para el enriquecimiento de nuestra comunicación.
Por ello, el tango, en su expresión bailada, se presenta como un recurso técnico óptimo para el entrenamiento en el uso del lenguaje corporal, ya que a través de éste código se comunica a cada instante la pareja para poder dar como resultado un diálogo, un dialogo que permite la creación constante, la expresión mutua en los integrantes de la pareja.
El tango, desarrolla ampliamente la sensorialidad y nos invita a extender nuestros horizontes en la percepción a lo erógeno. Nos da la posibilidad de reanudar el diálogo con muchas de aquellas formas de nuestro vivenciar corporal que la cultura nos ha robado. Bien decimos que nos da la “posibilidad”, no siempre por el mero hecho de bailar se accede a estas capacidades, en ocasiones, muy por el contrario, el intento de bailar nos enfrenta con nuestras dificultades transformándose en fuente de angustia. Es aquí que el trabajo de un terapeuta entrenado en el tango puede resultar sumamente fructífero, trabajando sobre estas dificultades y las vicisitudes asociadas con el objetivo de rescatar el placer del vivenciar una corporalidad libre de conflictos.
Es necesario destacar que el terapeuta debe preveer la generalización de lo aprendido a través del tango para su aplicación a la vida diaria, más allá de esta situación especifica.
Otro punto a tener en cuenta para posibilitar una comunicación saludable en la pareja es poder mostrar las diferencias actitudinales desde una perspectiva de género. Estas son mayormente culturales pero no solamente, hay cuestiones relacionadas con un sustrato biológico. Su desconocimiento puede llevar a mal interpretaciones de parte de la pareja que dañan profundamente el vínculo. Para expresarlo en lenguaje tanguero nos servimos de un ejemplo: podemos decir que el tango es “machista” porque, tradicionalmente el hombre “lleva”, “dice lo que hay que hacer” y la mujer “sigue”, “obedece”, pero nunca debiéramos olvidar tanto aquí como en el trabajo terapéutico, que una problemática no debe tratarse solo en el contexto de la pareja sino también en el contexto social. Y desde este contexto, encontramos el rol del varón como sostenedor de familia, como guía, que en la vida como en el tango abraza a la mujer, el “sexo débil” ofreciendo su protección. Y desde la perspectiva de género también, podemos interpretar la habilidad natural de la mujer para “seguir”, para interpretar el lenguaje corporal, lo cual tiene también un componente biológico, es la mujer quien como madre atiende a los mensajes de su cría que sin lenguaje verbal se hace entender con el lenguaje del cuerpo, la “intuición femenina”, como nos hacen notar Bárbara y Allan Pease, no es más que esta habilidad para decodificar los mensajes no verbales facilitada por una cantidad, mucho mayor en el cerebro femenino que en el masculino, de zonas relacionadas a la evaluación del comportamiento.
Así mismo, podemos observar como estos roles que por momentos parecen tan rígidos, tan obvios, pueden ser conmovidos al conmoverse la estructura social. Así como evolutivamente hablando hemos visto perpetuarse el rol del hombre en la conquista del mundo externo mientras la mujer protegía su descendencia en el terreno privado, desde un tiempo a esta parte vemos como se intercambian estos roles, hoy vemos mujeres que no solo son amas de casa, dirigen empresas, conducen su auto y en el tango… ¿cómo decirles a estas mujeres que se dejen “llevar”?
Entendiendo el tango danza como un diálogo entre pares, como señala Dinzel, podemos flexibilizar la rigidez de los roles de lo femenino y lo masculino, incentivando a la asunción conjunta de la responsabilidad y el placer de llevar adelante una danza en pareja o una vida en pareja.
A partir de la flexibilización, problematización e intercambio de roles mediante el tango, el terapeuta puede contribuir a corregir interpretaciones erróneas y reemplazar atribuciones que culpan al otro miembro de la pareja sobre las causas de los problemas relacionales por atribuciones que resaltan la causalidad mutua.
Al hacernos más concientes de nuestro lenguaje corporal podemos ser más efectivos en la comunicación con la pareja al evitar contradicciones con el lenguaje verbal o comportamientos que dañan el vínculo.
También es factible a través del tango desarrollar una conducta asertiva, esto es cubrir comportamientos firmes y auténticos, para defender los propios derechos respetando los de los demás. Ser asertivo es el justo medio entre ser sumiso o agresivo. Al bailar, como en cualquier otro vínculo nos surgen necesidades que debemos expresar como por ejemplo, sentirnos más cómodos en el abrazo, de no decirlo podemos dañarnos a nosotros mismos, siendo sumisos o dañar al otro siendo agresivos. Aprender a ser asertivos es una habilidad pasible de ser aprendida como cualquier otra, paso a paso. Hacerlo a través del tango es un buen modo de ensayar estas conductas y ha de resultar menos espinoso para muchos casos, como son todos aquellos que tienen por escenario el desempeño sexual.
Así, cuando visualizamos una conducta como problemática y nos abocamos en la tarea de querer resolverla se genera un gran monto de ansiedad. La ansiedad es en principio funcional, en tanto nos moviliza, y nos lleva por ejemplo a encarar la solución de dicho problema, pero en ocasiones, esta ansiedad adquiere dimensiones que sobrepasan el nivel deseable y entonces se convierte en disfuncional, paralizándonos muchas veces en nuestro accionar. El trabajar nuevos aprendizajes como una conducta asertiva, habilidades sociales, etc a través del tango nos proporciona una ventaja adicional: disminuir el monto de ansiedad. Y esto está doblemente determinado, en principio porque el abordaje tangencial de la problemática nos aleja del punto ansiógeno y porque además esta práctica se desarrolla en medio de un marco que de por si tiene facultades relajantes y gratificantes.
Alejarnos del centro generador de ansiedad resulta de particular importancia cuando el objetivo es operar una mejora en la vida sexual de las personas, puesto que cierta ansiedad disfuncional es un factor omnipresente en las disfunciones sexuales.
Para que las funciones autónomas puedan desarrollarse con naturalidad deben permanecer libres de un control conciente, así para gozar con plenitud del encuentro sexual hay que estar en condiciones de suspender todo pensamiento negativo, destructivo y abandonarse a la experiencia erótica. Pero aquellas personas que se muestran ansiosas, por temor a la perdida de control mantienen un control tenso sobre sus emociones y observan sus reacciones sexuales, actuando el papel que Masters y Johnson denominan “rol de espectador” en la sexualidad, el cual ejerce un efecto destructor sobre la misma. En la misma línea operan los resquemores hacia el partener, antiguos resentimientos, etc. En ambos casos se ponen diques al libre fluir de la tensión sexual.
En el trabajo terapéutico con el tango podemos poco a poco quitarle fuerzas a estos temores, la lógica del tango nos invita continuamente a abandonarnos a las sensaciones corporales, a la guía y al cuidado de un compañero, a desarrollar la confianza en uno mismo y en el partener. Al movernos conectados por la intensión corporal, antes que por una coreografía pautada de antemano debemos también en el tango abandonar todo control conciente para poder danzar, dejando que el movimiento fluya. Esto no siempre es posible, no estamos habituados a esta forma y por ello, para poder “deslizarnos” en la pista de baile, tendremos que aprender a relajarnos para poder estar más atentos a la escucha del propio movimiento y del movimiento del otro.
Mente y cuerpo son una unidad, a través del ejercicio del tango danza desde una mirada terapéutica podemos facilitar el autoconocimiento y el manejo del propio cuerpo. Así también, el logro de la salud integral- física, mental y social- requiere de conocimiento y manejo del stress, entendido como la respuesta inespecífica del organismo ante cualquier exigencia. De este modo se hace necesario recuperar el control de nuestro organismo y así poder hallar respuestas más ajustadas a dichas exigencias. Desde esta óptica, en la medida que vamos aprendiendo a bailar de una manera orgánica, vamos descubriendo naturalmente la manera necesaria de movernos y comunicarnos más sanamente.

Por Daniela F. Galizia

TANGO AND EROTICISM



Dissertation presented at the Second International Congress of Tango Therapy, Mendoza, Argentina 29/30/31 October 2009





The purpose of this proposal is to introduce the benefits of tango as a supportive element of the treatment of couples in relation to those elements that make possible a healthy erotic bond. We start from the knowledge that the communication gap is highly related to dissatisfaction with the partner and therefore, promote good communication is correlated to foster a good relationship erotic.
Communication is a process by which information is transferred from a sender to a receiver with the aim of operating a change in the behavior of the latter. However, the message can be expressed through a verbal or nonverbal code. From this perspective, we must consider two facts of great importance: 1) approximately 10% to 15% of communication occurs in a conscious way in both parties, there party is not aware both in verbal (Subsequent messages, subliminal) or in nonverbal, 2 º) research conducted by Albert Mehrabain and Ray Birdwhistell, pioneers in the study of nonverbal communication, show that the total impact of the message, the verbal component is less than 35% and about 65% of communication is nonverbal.
So body language becomes a highly relevant in this important function for human relations is communication. And in this sense ... What is the tango dance if it's not a wonderful body language?
Also in the language of eroticism, the elements involved include all the senses: sight, touch, smell, taste, hearing.
Since the beginning of the life of a human being, genital stimulation will produce feelings of pleasure accompanied by physiological sensations of a particular character. These proto sensations will also generate a wealth of concepts, ideas and values associated with that called eroticism. At first the physiological actions are simple but with the evolution of development, through the socialization process, the resulting complexity it will among other things, the erotic symbolism. A process by which certain stimuli or circumstances other than the genitals begin to take on an erotic character.
The tango is a dance known worldwide for its sensuality, eroticism to the surface, usually as compared to the sexual act of love, from this perspective we can include it as one of the expressions of erotic symbolism. From there it follows a working hypothesis: to enhance the channels of eroticism through the tango, we are helping to develop the erotic symbolism, erotic encouraging creativity and increasing the sensitivity to different stimuli.
As mentioned above, all senses are involved in this evolutionary development, but soon the culture begins to say no, that does not play, that does not look, that's not talked about, etc.. Thus establishing awareness of the body between the adult and child, and circled a way to live their corporeality. There are body parts with which contact is lost due to these biased messages, verbal and nonverbal explicitly, because of certain traumatic experiences or simply a lack of stimulation.
So the challenge arises as therapists, or in this case as tango therapists to regain contact with and through the pleasure of meeting the glance, the thrill skin, embrace the aroma and contact sensitization to the touch, feeling all surely we had as children and perhaps also to start a relationship but we usually lose too often.
Through our senses we can communicate what we feel, think, want, the body becomes at every moment in a book to read our emotions. This ability of body language erotic taken to area allows us to enrich our sexuality, develop our senses to the sensual pleasure and to communicate with your partner erotically. But the cultural vicissitudes, our body is not accustomed to this type of communication, better yet, have to unlearn and re-educated in the perception of the erotic sensations.
And we say re-educate, re-learning as the ability to read the attitudes and thoughts of others from their behavior was the original communication system used by humans before spoken language evolved. We know that speech became part of our communication repertoire only in recent form, evolutionarily speaking. Before the body language and guttural sounds were the main means of transmission of emotions and feelings and present-as indicated by Allan and Barbara Pease in their book "The language of the body - continue to be, only that by concentrating our attention mainly in spoken language we lose sight of the importance of body language has on our lives, and they limit the possibility of exploiting this language to enrich our communication.
Therefore, the tango danced in its expression, is presented as an excellent technical resource for training in the use of body language, and that through this code is communicated at every moment the couple to result in a dialogue, a dialogue that allows the continuous creation, the mutual expression of the couple members.
The tango, widely developed sensory and invites us to expand our horizons in the erogenous perception. It gives us the opportunity to resume the dialogue with many of those forms of bodily experiencing our culture has robbed us. Well we say that gives us the "possibility", not always for the sake of dancing these capabilities are accessed, sometimes quite the contrary, the attempt to dance confronts us with our difficulties becoming a source of anguish. It is here that the work of a trained therapist in the tango can be extremely fruitful, working on these challenges and vicissitudes associated with the objective of rescuing the pleasure of experiencing a conflict-free body.
It should be noted that the therapist should anticipate the generalization of learning through the tango for their application to everyday life, beyond this specific situation.
Another point to keep in mind to enable a healthy communication between partners is to show attitudinal differences from a gender perspective. These are mostly cultural, but not alone, there are issues related to a biological substrate. Their ignorance can lead to misinterpretations of some of the couple who are profoundly damaging the link. To put tango language we use an example: we can say that the tango is "sexist" because, traditionally male "leads", "tells what to do" and women "continues", "obey", but never we should forget both here and in the therapeutic work, which should not be a problem only in the context of the couple but also the social context. And from this context, we find the role of men as holder of the family, as a guide in life and in the tango embrace the woman, the "weaker sex" offering protection. And from a gender perspective as well, we can interpret the natural ability of women to "follow" to interpret body language, which also has a biological component, it is the woman as a mother cares for her offspring messages without understand verbal language is the language of the body, the "feminine intuition", as we point out Barbara and Allan Pease, is just this ability to decode nonverbal messages provided by an amount much higher in the female brain in males, in areas related to performance evaluation.
We can also see how these roles that at times seem so rigid, so obvious, they can be moved to shake the social structure. As we have seen perpetuated evolutionarily speaking man's role in the conquest of the outside world while she protected her offspring at the private land, from a time now we see how these roles are exchanged, today we see women who are not only housewives home run companies, driving your car and the tango ... how to tell these women to be left to "take"?
Understanding the tango as a dialogue between peers, as noted R. Dinzel, we relax the rigidity of the roles of the feminine and masculine, encouraging the sharing of responsibility and the pleasure of running a dance partner or a life partner.
After the relaxation, problematization and exchange of roles by the tango, the therapist can help correct misperceptions and replace functions to blame the other partner on the causes of relational problems by powers that highlight the mutual causality.
By becoming more aware of our body language can be more effective in communicating with the couple to avoid conflict with the verbal language or behavior that damages the link.
It is also possible through the tango develop assertive behavior, behavior that is strong and genuine cover to defend their own rights while respecting those of others. Being assertive is the happy medium between being submissive or aggressive. At the dance, as in any other links we should express needs arise such as feeling more comfortable in the embrace, not to say we can harm us ourselves, being submissive or harm the other being aggressive. Learning to be assertive is a skill liable to be learned like any other, step by step. Going through the tango is a good way to test these behaviors and must be less thorny for many cases, such as those that are set in sexual performance.
So when we view a behavior as problematic and we focus on the task of wanting to resolve it generates a great amount of anxiety. Anxiety is basically functional, while moves us, and leads by example addressing the solution of the problem, but sometimes, this anxiety takes on dimensions that exceed the desirable level and then becomes dysfunctional, often paralyzing our action. Working as a new learning assertive behavior, social skills, etc through the tango provides an additional benefit: reducing the amount of anxiety. And this is doubly determined, initially because of tangential approach separates us from the point problem for anxiety and also because this practice is carried on through a framework which in itself is relaxing and rewarding faculty.
Away from the core source of anxiety is particularly important when the goal is to operate an improvement in the sexual life of people, some anxiety as dysfunctional is a pervasive factor in sexual dysfunction.
For the autonomous functions can be developed naturally be kept free of conscious control, and to enjoy the plentiful sexual encounter is to be able to suspend any negative thinking, destructive, and indulge in the erotic experience. But those who are eager, for fear of losing control maintains a tight control over their emotions and observe their sexual reactions, acting the role of Masters and Johnson called "spectator role" in sexuality, which has an effect destructor on it. Along the same lines operate resentment toward the partener, old resentments, etc. In both cases dams are put to the free flow of sexual tension.
In therapeutic work with the tango can gradually weakens these fears, the logic of the tango continually invites us to abandon ourselves to bodily sensations, to the guidance and care of a partner, to develop self confidence and the partener. When connected by the intention to move the body, before a scheduled pre-choreographed the tango we also abandon all conscious control in order to dance, letting the movement flow. This is not always possible, we are not accustomed to this way and therefore, to "slip" on the dance floor, we must learn to relax in order to be more attentive to the movement itself and the movement of another.
Mind and body are one unit, through the Office of tango dance from a therapeutic eye and can facilitate self-management body. Also, the achievement of overall health-physical, mental and social-requires knowledge and management of stress, defined as the body's nonspecific response to any requirement. Thus it is necessary to regain control of our body so we can find most appropriate responses to these requirements. From this perspective, as we learn to dance in an organic way, naturally we are discovering how necessary to move and communicate more healthily.

By Daniela Galizia

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